La noche en que Huamantla se lena de pequeños catrines y catrinas
Cada 2 de noviembre, las calles de Huamantla se llenan de color, tradición
y alegría con la llegada de los pequeños que salen a pedir su tradicional
“calaverita”. Niños de distintas edades recorren las calles, acompañados de
sus familias, luciendo disfraces que van desde catrinas, catrines y calaveritas,
hasta brujas, esqueletos, personajes de películas y superhéroes.



La Tradición de la Calaverita
Los niños salen por las calles de Huamantla acompañados de sus familias para pedir dulces y golosinas, recorriendo casas y comercios al ritmo de la tradicional frase “¿Me da mi calaverita?”.
Catrines, catrinas y Disfraces
Una de las características más llamativas de la celebración en Huamantla es la diversidad de disfraces. Los niños se transforman en catrinas, catrines, calaveras, brujas, esqueletos y otros personajes, llenando las calles de color y creatividad.
Convivencia Familiar y Tradición
La noche de calaveritas representa también un momento de convivencia entre familias y generaciones. Padres, abuelos y niños participan juntos en esta tradición, que combina el juego y la celebración infantil.
“¿Me da mi Calaverita?”



























